miércoles, 17 de enero de 2024

Texto queloide :|: o cómo comprender la polisemia en la expresión reparar

Tomo una pausa para repararme;
Puedo compararme con una cebolla, con la tierra o con el armario de un súper héroe.
Aún así, es improbable generar una impresión de mí a partir de las capas;
Puedo dejar un picor en boca cuando estoy roja,
puedo hacer que muerdan el césped cuando me subestiman,
puedo atemorizar sin siquiera hacer notar mis poderes.

De igual manera, tomo una pausa para repararme;
para compararme con una canción de Pedro Guerra, Martha Gómez o de Piero.
Puedo ser una canción agitada y convulsionada de emociones;
puedo ser una canción de cuna que calma,
puedo ser una canción pegada que excita,
puedo ser una canción bohemia que embriaga.

Sin embargo, tomo una pausa para repararme;
para vestirme.
Para limpiar las heridas sucias de la vida;
las que dejan marcas visibles,
las que dejan marcas dolorosas.
Aquellas que el mar de la vida no permite borrar las huellas de mi propia arena.

Y a pesar de todo, tomo una pausa para repararme;
para desvestirme.
Para contemplar la tersura de mis piernas,
lo cálidas que son,
su resistencia para no dar marcha atrás,
lo fuertes que son sobre la tierra.

Siendo obstinada, tomo una pausa para repararme;
Para disfrutar cada susurro que recorra mi espalda;
para dejarme llevar con la más mínima señal.
Dejarme ir, sin juicios, taras y peros;
imaginarla curveada, retorcida, contraída de placer;
disfrutarla desnuda, vestida, limpia y sucia, húmeda o árida.

Tomo una pausa para repararme;
Repararme; es decir, para observar al interior de cada tobillo,
Una línea vertical acompañada de 2 o 3 puntos a los lados,
Y maravillarme con mi belleza.
Repararme; es decir, enmendar o arreglar,
culpas que no son mías; culpas que me atribuyo y que no merezco.

Para repararme,
Basta el fuego que contengo para dar calor;
dar calor de placer hasta el éxtasis,
dar calor para proteger a los que amo con intensidad.
Para repararme,
me basto consigo misma,
mis dolores, mis amores, mis historias;
no hay frío suficiente que siquiera opaque,
el brillo fulgurante de mis ojos.

Arnold 🐘 [AlterEgo de Jack frost con hipotermia]






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Estrella

Y cada vez que me fui acercando, más me paralizaba tu luz; fulgurante e incandescente. Y cuando me acerqué para verte de cerca lo notaste; t...