martes, 20 de febrero de 2024

Una mandarina

Nadie puede someter a una mandarina,
una mandarina sabe protegerse;
si aprietas sin cuidado su piel,
se sentirá maltratada, se pondrá agria;
si la perforas de manera equivocada,
perderás la oportunidad que te da sus jugos.

Debes descubrir su piel lentamente,
admirar que es irregular, tersa, perfecta;
una vez la retiras,
te enfrentarás a la textura terciopelo de sus piezas,
sus venitas.

Usa un dedo o dos para abrirte espacio,
así podrás separar una de otra pieza,
dar atención a sus jugos;
la tarea es compleja,
tu decides si la bebes con contemplación,
o si la agotas con voracidad.


Arnold 🐘 [AlterEgo de vitamina C o sed]

Estrella

Y cada vez que me fui acercando, más me paralizaba tu luz; fulgurante e incandescente. Y cuando me acerqué para verte de cerca lo notaste; t...