Pero sólo basta con acercarme apenas, para darme cuenta que ese lienzo es inhabitable, que es indibujable, que nadie es digno de blandir un pincel y que el más talentoso de los artistas con la pluma más fina, sólo podría mancharte.
Pero tengo algo a mi favor, y es que suspiro mentalmente; y esa acción inverosímil me habilita para pintarte. Seguro lo haré mal porque ese no es mi arte, mi arte es imaginarte y así te puedo pintar (o al menos tener mi pincel cargado de pintura).
Arnold [🐘 dualista sometido]
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