Si eres cálido, con sólo un abrazo habrás precipitado la condensación propia de las nubes que habitan en las comisuras de los ojos; sólo dos parpadeos serán suficientes para desatar los truenos que darán paso a la tormenta.
Si eres frío, tus gélidas palabras estarán adheridas al cristalino de mis globos oculares, y por fricción y con ayuda de la noche, activaré mis conos para abastecerme de la más deprimente heladería.
Si eres árido, tu distancia generará una opresión en mi pecho inconmensurable; será tanta la presión que no vacilaré en vomitar todo el dolor que aguardo y aún así, serás tan árido que aunque quisiera juagarte en mis lágrimas, de mis esquinas sólo brotará un ligero polvo, que espero yo, al menos, haga juego con tu desierto.
Arnold 🐘[AlterEgo de una ceguera selectiva]
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