jueves, 6 de abril de 2023

Gore

En una cita a ciegas,
paradójicamente su mirada lasciva me intimidaba;
No tenía reparo alguno en correr riesgos.
Mordí un pellejo suelto que pendía de mi labio;
Llegó el mesero con nuestros platos.
Mientras pasaba mi lengua para limpiar el pequeño brote de sangre.
El trastornado Vlad Tepes -así me pidió que le llamara-, fijó su mirada intensa antes de saciarse.
No alcancé a pinchar la pieza de falafel, cuando él, voraz, se abalanzó;
le bastaron cinco segundos para acabar con ese corte de bifé en término azul.
A mí también cinco para acabar con ese patán que no respetó mi veganismo.

Arnold 🐘 [AlterEgo bien asado]

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Estrella

Y cada vez que me fui acercando, más me paralizaba tu luz; fulgurante e incandescente. Y cuando me acerqué para verte de cerca lo notaste; t...